No extraño la oscuridad en la
que me hundiste.
No extraño las rabietas, los caprichos
y las indirectas.
No extraño los llantos fáciles,
ni los chantajes.
Extraño tu alma oscura
y silencios tétricos;
tu dormir inquieto,
tu sonrisa en las tormentas y
tu fatalismo expectante.
Vivíamos sin mañana,
esperando la muerte
sin esperanza.
Lamiendo nuestras
heridas que daban
prurito ardiente.
O dios nos olvidó,
o se ensaña porque
no tenemos padre.
Un dios de familia
tradicional nos odia
por ser imperfección.
Te cansaste de esperar
esa oscuridad eterna
y la fuiste a buscar.
Me dejaste solo, y
con más miedo
a la oscuridad.
Solo en la oscuridad.
Posted By Lex Addictive on/at 10:36 AM
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2 Comentarios:
buena variación, bastante dark el texto, en realidad así como me gustan. Bien por ti.
Saludos!
"...Lamiendo nuestras heridas que daban prurito ardiente..."
¡Vaya frase, me encantó.
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