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Pero esta chica a pesar de cariñosa quería conocer, quería tenerla entre mis brazo, despertó una curiosidad que me quemaba y me asustaba totalmente.
Garganta Ardiente
A Desmenuzar!!

Posted By tonymoca on/at 9:24 AM

Dicen que en aquel callejón, entre la calle 2 norte y la de Palafox, durante estas noches en las que la luna se tiñe de rojo, una extraña mujer aparece caminando sobre el empedrado, paseándose bajo las tenues luces de los faroles, dejando a su paso una débil neblina que poco a poco lo cubre durante toda la noche.

Su vestimenta es negra, el vestido envuelve su cuello, sus brazos, sus piernas e incluso sus pies, si es que los tuviera, nadie ha visto su rostro, un oscuro velo siempre lo cubre y cuentan que aquel que se atreva a ver los ojos bajo el velo, se evaporará como la neblina quedando atrapado en su negro corazón pues la leyenda dice que es una mujer en la eterna búsqueda del caballero que habrá de desposarla, si eres el indicado, y eso sólo ella lo sabrá, te llenará de riquezas inimaginables pero si no lo eres desaparecerás de inmediato.

-¡Bah! Tonterías sin sentido dicen ustedes, creo que han bebido demasiado, es buena hora para retirarme.-

- Espera Julián, recuerda lo que te hemos dicho y no cruces por el callejón, no desafíes nuestras palabras que son pura verdad.-

Julián quien estaba de visita en esa ciudad, salió del bar caminando rumbo al hostal donde dormiría esa noche. La lámina incrustada sobre la pared en la casona de la esquina decía: “Antiguo callejón de Reforma”; observó el empedrado callejón y decidió cruzarlo para evitar una vuelta más grande sobre la calle 2.

A tan sólo unos metros una extraña neblina comenzó a rodearlo, apresuró su paso pero al voltear la vista hacia la calle, sobre el tercer farol vio una extraña y oscura figura. Quiso correr pero sus piernas perdieron fuerza y cuando intentó regresar ella estaba justo frente a él. Estaba inmóvil, incrédulo, paralizado, un frío aire recorrió su cuerpo y sus manos comenzaron a moverse en contra de su voluntad, se dirigían al oscuro velo que cubría el rostro de aquella fantasmal mujer. No podía evitarlo, sus brazos y manos eran controlados por una sensación que los llevaba ajenos a la fuerza de gravedad, entonces tomó en cada una las puntas del velo y empezó a levantarlo con suavidad. Su piel era blanca casi perfecta, sus labios completamente rojos, llenos de un brillo que se antojaba y su nariz era pequeña, como moldeada por un artista, lo que veía era espectralmente hermoso, lo único que faltaba por descubrir eran sus ojos, aquella inexplorada y tan temida mirada.

La neblina se disipó, los faroles brillaron nuevamente y la luna poco a poco dio paso a la luz del sol. Julián nunca llegó al hostal, tampoco regresó a aquel bar. Sobre el callejón a la mañana siguiente se encontró una rosa negra sobre la banqueta, al parecer él no fue llenado de riquezas y por el contrario su infortunada suerte fue haber mirado esos ojos malditos que seguirán cubiertos por el oscuro velo de aquella belleza vestida de negro.

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3 Comentarios:

AleidaChocorrol dijo...

Ayyyyyy qué miedo.
Me da gusto no ser hombre y que no se me haya aparecido esa mujer de negro, (aunque ni ubico las calles, jejeje).

Muuy buen texto y mala suerte al Julián.

Abrazos.

ѕocιaѕ dijo...

Que miedo, pero me gusto mucho el imaginarme esas calles y lo que paso, muy de acuerdo para estas fechas que ya están cerca del día de muertos.

Saludos

rockcommel dijo...

Excelente, aquí en Yucatán hay una leyenda parecida: "La Xtabay"

Pensé que Julian sería colmado de riquezas, pero, que bueno que desapareció, así continua la leyenda...